sábado, 20 de enero de 2018

Lecturas "Candiles para Lucía"

Lecturas de 6º A. CEIP Santo Tomás (Ávila). 12/2017  (Las aulas en las ondas)

Navegando por Internet, me he encontrado con esta fantástica sorpresa. 
Con honor y sumo placer, escucho, cómo los alumnos de 6º de Primaria del CEIP Santo Tomás, de Ávila, han dedicado uno de sus fantásticos programas de radio a leer un texto de mi libro: "Candiles para Lucía". Editorial Círculo Rojo.
¡Os debo una visita! 
Espero poder disfrutar de vuestra compañía y sabiduría radiofónica, cuando me desplace a Ávila.
¡Mil gracias a todo@s: chicas/os, profesoras/es y equipo directivo!

Lecturas de 6ª A. Diciembre de 2017 (Las aules en las ondas)

viernes, 12 de enero de 2018

Presentación "Candiles para Lucía". La Temerària Terrassa

Muchas gracias a todas/os por acompañarme, este 18 de enero de 2018, en la presentación de mi libro "Candiles para Lucía". Ed. Círculo Rojo, en la Llibreria “LA TEMERÀRIA” de Terrassa.

Canal Terrassa TV se ha hecho eco de la misma y me ha dedicado el cierre de los informativos (14:00, 20:00 y 22:00 h.) del 19/01/18. Un honor y un placer.
Mi eterna gratitud a los que han colaborado en la presentación: 
*Àlvar Masllorens Escubós, por abrirme las puertas de llibreria La Temerària,
por cederme sus instalaciones, por su colaboración y por vender mi libro. 
*Emi Márquez Expósito (lectora): Hornachega de nacimiento, aunque  Terrassense de adopción. Cocinera inigualable. Aspirante a abuela. Amiga y lectora "voluntaria" en el acto de hoy. 
*Antonia Figueroa Olmo (lectora): Aceitunera de nacimiento, pero egarense de corazón. Sindicalista, actriz amateur, abuela "casi" por partida doble. Amiga y lectora "obligada" esta noche.
*Antonio Gil Escámez. Egarense (de Sant Pere Nord). Docente. Senderista de GRManía. Runner. Apasionado de la fotografía. Viajero infatigable. Diseñador de la portada. Y por encima de todo, amigo.
*Manuel Ocaña Ortuño.  Carioca de nacimiento y Terrassense de adopción.  Licenciado en humor. Autor de “El Rafi” (autobiografía de su infancia en Terrassa); Macuesto (astracanada), Donde esta Pepi (vodevil) y Vergüenza (refugiados). Director de la Compañía telatral amateur "Sin Memoriam Theatre Band", de Terrassa. Amigo de toda la vida y autor del prólogo.
Mil gracias por su paciencia, apoyo y colaboración a: Isabel Buisán; David y Raúl González; Carol Coronas; al resto mi familia; amigos; paisanos; y … a mis dos adorables princesas: Lucía y Carla González Coronas.

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Intervendrán:
- Manuel Ocaña Ortuño (Autor del prólogo, escritor y director teatral).
- Antonio Gil Escámez (Fotógrafo y diseñador de la portada).
- Antonia Figueroa Olmo (Sindicalista, actriz y lectora)
- "Emi" Márquez Expósito (Amiga y lectora).
- Moisés González Muñoz (Autor).

martes, 9 de enero de 2018

GR3: Etapa 4ª (16-12-2017)

Agramunt - Ponts.

-       ¡Como corre el tiempo!
Adiós a un año más y nosotros casi sin enterarnos. Parece que fue ayer cuando celebramos el final del 2016 y resulta que ya estamos en los estertores del 2017.
No hay forma de detener esta encabritada bola de nieve que se precipita, sin control, ladera abajo, por la izada cuesta de la vida.
Como decía Don Lorenzo a Don Quijote, no hay posibles con el tiempo:
Cosas imposibles pido,
pues volver el tiempo a ser
después que una vez ha sido,
no hay en la tierra poder
que a tanto se haya extendido
Corre el tiempo, vuela y va
ligero, y no volverá,
y erraría el que pidiese,
o que el tiempo ya se fuese
o viniese el tiempo ya.

...
Si aparcamos los sueños imposibles, podríamos decir que, desde el punto de vista senderista, este 2017 ha sido un año gozoso; pues gozosas han sido las sendas recorridas; preciosos los parajes transitados; benigna la climatológica soportada; amenas las conversaciones mantenidas; enriquecedores los eventos celebrados; y apetitosas las ingestas culinarias. ¡Lástima de los recaudadores de impuestos! ¡Nada es gratis en esta vida, y viajar no iba a ser la excepción!

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es andar,
pedidos por los caminos,
siempre de aquí para allá. 

Tras el acostumbrado viaje en autocar,  alcanzamos el punto de partida de hoy, Agramanut, sumergidos en la niebla de una fría mañana otoñal. El sol, oblicuo y adormecido, carece de energía suficiente como para traspasar la opacidad de la calima y caldear el ambiente. El suelo de los campos, tirita bajo una capa acristalada de blanquecino hielo. Los animales domésticos permanecen encerrados en sus cuadras. Y los lugareños desentumecen el cuerpo al calor de la lumbre, mientras el humo asciende por las chimeneas para fundirse con la niebla. ¡Todo es silencio!

Como la de hoy es una jornada de celebración festiva, nos conjuramos para no ralentizar demasiado la marcha, ni perdernos por supuesto, y así evitar alargar en exceso la sobremesa. Por tal motivo, partimos todos juntos de Agramunt, en bulliciosa y alegre procesión.

Los rigores de la fresca mañana nos invitan a abrigarnos a conciencia. La mayoría de nosotros nos enfundamos los guantes y nos cubrimos el cuero cabelludo, con gorros de lana, para evitar la pérdida de calor corporal. De entre los diferentes cascos que protegen nuestras seseras, pocos destacan por su originalidad salvo el de Paco Victoria. El errático andarín se esconde bajo un yelmo, de una inconfundible gama cromática semejante a la del arcoíris, que siembra dudas acerca de su creída hombría. Fieles a nuestro amor por sátira, sus “amigos” decidimos ensañarnos con el compañero. Así, mientras unos afirman que el colega utiliza la cofia para disimular su ilusorio flequillo, otros, los más perversos, se jactan de que el camarada se haya tocado, por fin, con la prenda multicolor correspondiente, y haya salido, de una vez por todas, del armario. ¡Que cada cual lo interprete como quiera! ¡Este escribano solo se hace eco de los comentarios de sus “compadres!


Los primeros metros de la jornada discurren por un amplio camino agrícola emplazado en las inmediaciones del caudaloso Canal d’Urgell. Marchamos, todos, cosa extraordinaria, a un ritmo suave y acompasado que nos permite avanzar juntos, y recorrer un buen trecho, en armoniosa camaradería.

A medida que discurre la mañana el sol parece desperezarse y hace alguna que otra repentina aparición. Ninguna de ellas definitiva, pues se mantiene encamado, y a resguardo de la helada matinal, oculto tras la opaca neblina.

Cuanto más nos alejamos de la zona habitada mayor es la capa de hielo que reviste el paisaje y la mayoría de la flora que crece en la zona, vegeta, adormecida, por la cercanía del invierno y la inclemencia de la helada. 

Mientras nos encaminamos a La Donzell padecemos la habitual pérdida de cada jornada. ¡De poco sirven los GPS’s si no les prestamos atención hasta que algún compañero nos informa de que nos hallamos fuera de ruta!

En torno a las 10 de la mañana alcanzamos La Donzell y nos detenemos en la plaza trapezoidal que hay detrás la iglesia, para descansar y reponer fuerzas. Acompañados por la estatua, labrada en granito, de una mujer que acarrea dos cántaros de agua en sus respectivas axilas, y por un viejo carretón, de madera y hierro oxidado, anclado a los pies de la fémina, procedemos a dar buena cuenta de nuestro desayuno. Cabe destacar que, hoy, al haber llegado todos juntos, disponemos de varias botas de vino; petacas de licor; bebidas espirituales; chupitos de moscatel; termos rellenos de té y café; y, cómo no, dulces de todo tipo con los cuales atiborrarnos.

Acabado el generoso piscolabis matutino recogemos los bártulos y posamos para la típica fotografía de grupo. Una vez deshecha la formación, unos pocos comienzan a caminar, mientras otros, los amantes de la fotografía, inmortalizan el paisaje que emerge tras la niebla, con el objetivo de sus cámaras.


Una vez reanudada la marcha, cada andarín se acomoda en su respectivo pelotón. Tres grupos que nos permitirán acometer el variado kilometraje de la etapa según nuestras particulares preferencias. ¡Por opciones no será!

Nada más dejar atrás La Donzell, en un altozano a nuestra derecha y algo alejado del camino, divisamos la ermita de San Salvador. Como la mayoría de nosotros somos ateos, y es necesario dar un pequeño rodeo para llegar al santo lugar, pasamos de largo y dejamos la cultura eclesiástica para otra ocasión. ¡Además, seguro que el templo está cerrado como de costumbre!

Con el personal diseminado por los caminos que diseccionan la zona sur del Serrat Gros, vamos dejando a nuestro paso campos recién sembrados de cereal; tierras de cultivo en barbecho; alguna solitaria edificación; y zonas boscosas o de monte bajo.

Poco a poco, el tibio sol comienza a desperezarse y caldea el ambiente. La calima desaparece, y el hielo, que celaba el paisaje, se funde con la tierra.  

A media mañana alcanzamos las ruinas de Clarel, el punto más elevado de la etapa. Del agonizante poblado apenas si sobreviven una edificación blanca de reciente construcción, a la derecha; varias viviendas antiguas, semiderruidas y abandonadas; una nave ganadera en desuso; lo que debió ser un corral que daba cobijo a los aperos de labranza; y los restos de la pretérita iglesia del poblado, con la torre principal en bastante buen estado, en comparación con el resto de las construcciones del moribundo poblado.

Luego de una leve pausa para reagruparnos, los del grupo A renovamos la marcha. La aparición de nuestros queridos perseguidores en la lejanía, tras un recodo del camino, nos pone en alerta y partimos escopeteados hacia el siguiente poblado. Acometemos el trayecto en descenso bordeando nuevos campos de cultivos de secano; más zonas de monte bajo y matorral; y pequeños robledales, cuyas hojas de borde sinuoso, al desprenderse del ramaje, van tapizando el suelo con diversas tonalidades de color marrón.

Oliola nos recibe silenciosa, a la izquierda, aposentada en la pendiente, con sus regias edificaciones escalonadas a lo largo de la ladera montañosa. El particular enclave protegía al poblado de los ataques vandálicos en épocas pasadas, y lo resguarda, hoy en día, de las inclemencias meteorológicas.

Nada más perder de vista la llamativa población me veo obligado a hacer una parada inexcusable. Al abandonar el escondite, y retomar la senda, me dan alcance algunas compañeras y me acomodo a su caminar. Con cierta curiosidad, presto atención a sus disertaciones, pero decido no inmiscuirme en su discurso, pues la conversación versa sobre las bragas de una ellas y, cauto de mí, prefiero mantenerme al margen del embrollo, para no salir escaldado cual gato que huye del agua hirviendo.

A una hora bastante prudente para lo acostumbrado alcanzamos Ponts y tras un ilógico rodeo nos reunimos con nuestros compañeros en el autocar.

Una vez aposentados todos en nuestros respectivos asientos, nos dirigimos hacia el Restaurante “La cuina del mercat”, de Calaf“, para dar buena cuenta del menú navideño y participar en el evento que cierra el año 2017.

El establecimiento se encuentra, semiculto, ubicado en una plaza cerrada y ajena las miradas de los visitantes, por lo que necesitamos la ayuda de un un guía para localizarlo. Ya en su interior ocupamos un comedor reservado para nosotros y nos distribuimos según nuestras afinidades.

En una mesa apartada de las demás nos acomodamos los distinguidos Mercaderes. Instalamos, encima de sus tableros, nuestras judaicas paradas comerciales y ofrecemos a los compañeros los productos financieros de la época. La oferta incluye participaciones de la lotería de Navidad, números para la Lumineta y boletos de asociaciones benéficas. ¡Viva  la ludopatía!

La baja por enfermedad del contable nos obliga, sin remedio, a realizar las innobles funciones del cobrador. Nos vemos, así, condenados a ocuparnos de tareas que no son a nuestra incumbencia. Suerte que los GRManos están famélicos y, al carecer de memoria, necesitan obtener el tique que les recuerde lo que han pedido para la comida. O sea, que no es necesario pregonar el mensaje y acuden raudos a pagar el combite… ¡O se rascan el bolsillo o no hay ágape culinario!
La comida, exquisita, (¡gracias Maribel!) transcurre en franca camaradería. Pronto, el vino comienza a hacer mella en los comensales y se alborota el gallinero. Se oyen risas estentóreas, fruto de chistes y chascarrillos. Brillan las caras de felicidad, al revivir anécdotas y recuerdos compartidos; y se desmadran los cantores ante la desacompasada interpretación de los villancicos.

Una vez consumidos los postres, Mª Ángeles nos deleita con uno acertado discurso: En él ensalza las cualidades de GRManía y nos conmina a seguir disfrutando de la bonanza del caminar y de la lealtad de nuestros amigos.

Además de la ausencia del recaudador de impuestos, y de otros ilustres de GRmanía, también de echa en falta la presencia de Cati. Poco se sabe del paradero de la fundadora. Si acaso, que ha hecho mutis por el foro, y se ha borrado de la escena durante toda la campaña, dejándonos en la estacada. ¿Qué pretexto esgrimirá la moza para justificar su inexplicable deserción?

Ante la ausencia de mosén Jaume Vallls, Paco Troya hace entrega de una participación de la lotería de navidad a los colaboradores en la Romería a Montserrat. Si se alinean los astros, la diosa fortuna dejará unos euros en el bolsillo de los agraciados. Aunque teniendo en cuenta las probabilidades matemáticas, lo normal sería que lo invertido sirviera para aliviar, junto a lo recolectado por algunos Mercaderes (Paco, Pedro, Ana…), las raídas arcas de tacaño "Montoro". 

¿Queda claro que aquí la única la inversión seguro es la “Lumineta”?

Plaza Barcelona, 92, 6
08280 Calaf (Barcelona)
Teléfono: 938 68 02 32


Blog de GRManía:

Ponts
Sábado, 16 de diciembre 2017.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Presentación "Candiles para Lucía". Abacus Terrassa.

Muchas gracias a todas/os los que me habéis acompañado, este 14 de diciembre de 2017, en la presentación de mi libro "Candiles para Lucía". Ed. Círculo Rojo, en ABACUS Cooperativa de Terrassa.
 

 Mención especial para los que han compartido mesa conmigo:
Presentador:
 *Raúl González Buisán. Periodista deportivo en Radio Barcelona (SER Catalunya). Estudiante de primera. Deportista con tobillos de cristal y fan de los de la ley del mínimo esfuerzo en la cancha.  Amante de la lectura, las series de Tv, los deportes, la buena comida, y, sobre todo, de los “aviones”.
Intervinientes:
 *Elena Zapata Márquez: Terrassense de nacimiento. Docente. Amiga, actriz y cantante "super" de la compañía teatral amateur “Sin Memoriam Theatre Band”. Amante del senderismo, del cine y la lectura. Y lectora "voluntaria" esta noche. hoy.
  *Tania Michel Maccalla: Panameña de nacimiento y egarense por cosas del amor. Madre a jornada completa. Ingeniera de Sistemas y Máster en Dirección de Proyectos. Amante del cine, la salsa, el pop, la música cristiana... y el despiste. De risa contagiosa e imposible sacarle los colores. Y lectora, también.
  *Antonio Gil Escámez.  Egarense de nacimiento (Sant Pere Nord). Docente. Apasionado de las nuevas tecnologías. Runner. Miembro del grupo senderista egarense GRManía. Fotógrafo genial con varias exposiciones en salas de: Barcelona, Terrassa, Creixell… Actor de Sin Memoriam Thetre Band. Viajero infatigable. Diseñador de la portada y amigo inseparable desde los años 80. a.
 *Manuel Ocaña Ortuño.  Carioca de nacimiento, Terrassense de adopción y exiliado en Montcada y Reixach.. Licenciado en humor. Docente casi retirado. Abuelo las 24 horas del día. Autor prolófico: “El Rafi” (novela autobiográfica de su infancia en Terrassa), y tres obras teatrales: Macuesto (astracanada), Donde esta Pepi (vodevil), y Vergüenza (refugiados). Director teatral de la Compañía amateur Sin Memoriam Theatre Band, de Terrassa. Autor del prólogo y amigo desde hace más de 40 años.
  *Moisés González Muñoz. Autor del libro.

Y mil gracias por su ayuda y colaboración a: 

 *Soledad Sánchez (encargada de librería de Abacus Cooperativa); por cederme sus instalaciones; por su colaboración, y por vender mi libro.
 *Isabel Buisán Rambla, David González Buisán, Lucía y Carla.
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14/12/2017

  Presentación del libro:

"Candiles para Lucía" 
(Editorial Círculo Rojo) 
Moisés González Muñoz

Dijous, 14 de desembre de 2017,
 a les 19:00 hores.

COOPERATIVA ABACUS.
Carrer de la Font Vella, 72
08001 - Terrassa


Intervendrán:
- *Raúl González Buisán (Periodista deportivo en SER Catalunya).
- *Manuel Ocaña Ortuño (Autor del prólogo, escritor y director teatral).
- *Antonio Gil Escámez (Fotógrafo y diseñador de la portada).
- *Elena Zapata Márquez (Docente, actriz y lectora de unos párrafos).
- *Moisés González Muñoz (Autor de la obra).

jueves, 7 de diciembre de 2017

GR3: Etapa 3ª (25-11-2017)

Ponts - Madrona.

-       ¡Un tiempo loco y un accidente imprevisto!
Finales de noviembre y el clima sigue coqueteando con el verano. Ni rastro de ansiado otoño. Los termómetros continúan por las nubes. Las lluvias siguen desaparecidas. Y el frío parece encontrarse de vacaciones. A este paso algún día celebraremos la Navidad en pantalón corto, aunque no bañándonos, pues apenas tendremos agua para beber.
Suerte que el arbolado caducifolio se mantiene fiel a las tradiciones y obliga a sus hojas a marchitarse, a cambiar de color y a emanciparse (sin rechistar), para que estas alfombren el suelo con la preciosidad del colorido otoñal. ¡Qué tiempos aquellos cuando, para la fiesta de todos los Santos, nuestras manos se enfundaban los guantes, las orejas padecían de los molestos sabañones y subíamos, ateridos pero ilusionados, a la Mola, a pisar la nieve!
Dado que la alocada climatología actual no ofrece inconvenientes, y que el autocar se presenta a la hora convenida, necesitamos de algún aliciente extra que venga a romper la monotonía de la jornada. Así, cuando procedemos al recuento del personal, Manuel nos informa de que Mercè se encuentra atrapada en medio de un inusual atasco mañanero, causado por un fatídico accidente automovilístico. El inesperado contratiempo no altera los planes de GRManía, pero sí impide a la caminante viajar con nosotros, en el autocar, y la obliga a desplazarse, en su propio vehículo, hasta el aparcamiento de un bar-restaurante ubicado a las afueras de Ponts, donde se integrará en el grupo de pateadores de caminos.
-       Un ABCDario de grupos.
Teniendo en cuenta el kilometraje en el cual se nos movemos de un tiempo a esta parte, la etapa de hoy es algo más larga de lo habitual. Por dicho motivo, la “banda” GRMana se divide en múltiples fracciones. Si hasta hace poco apenas necesitábamos 3 letras, para numerar los diferentes pelotones de tránsito, a medida que van cayendo las temporadas (¡alguno lo achaca a los años!) la problemática va degenerando sin control. Crece de tal forma el número de secciones, que pronto precisaremos del abecedario al completo para poder diferenciarnos los unos de los otros. Tal vez si asignáramos la letra A a los de la avanzadilla y siguiéramos, así, hasta asociar la letra Z a los de la retaguardia, podríamos acomodarnos según nuestras capacidades y transitar de acuerdo a nuestros intereses.
La desigual distancia a recorrer hace que algunos caminen poco y calienten las sillas de los bares mucho; que la gran mayoría se tome la etapa con calma; y que los velocistas se vean obligados a poner un ritmo alto para poder llegar a la meta a una hora prudente.
Descartado el grupo A, porque no me apetece ir con la cuerda al culo, y el C, porque ese pingüe kilometraje no compensa mi madrugón, hoy me acomodo en el grupo B. Resulta gratificante comprobar que estos semidesconocidos compañeros parecen gente de bien; que se reagrupan de tanto en tanto; que invitan al diálogo y saben mantener amenas conversaciones; que, también, comparten suplementos calóricos tras el desayuno, y que... ¡faltaría más! que se pierden, cada dos por tres, como buenos integrantes de GRManía.
La jornada ha amanecido clara y apenas se mueve el viento. La temperatura ambiental es muy agradable, para la época en la que nos encontramos, y una acogedora tranquilidad nos acompaña en nuestro avance por el camino real que, entre Solsona y Ponts, conecta la montaña con la plana de Lleida. Solo las voces, risas y pisadas alteran la quietud del lugar.
-       Entre ermitas y ladrones.
Desde Vilanova de l’Aguda hasta Madrona, la etapa discurre, casi en su totalidad, por sendas que diseccionan la zona boscosa ubicada entre las comarcas de la Noguera y el Solsonés. A pesar de que el calendario dice, que  nos hallamos en época de lluvias, los campos de cultivo, praderas, matorrales y el arbolado que nos rodea se encuentran deshidratados; el suelo de los caminos está resquebrajado y polvoriento, y las cuencas fluviales languidecen, sedientas, a causa sequía. 
Ascendemos, sin prisa pero sin pausa, por el Serrat de Sant Miquel, y en torno a las 10 de la mañana alcanzamos una altiplanicie abierta entre la maleza. A nuestra izquierda se divisan las ruinas de lo que un día debió ser una fortaleza amurallada y a nuestra derecha se alza la noble construcción de la ermita de Sant Miquel. El templo, cerrado, como de costumbre, y solitario, como corresponde a su alejada ubicación, nos recibe, en silencio, custodiado por las almas que descansan en el pequeño y bien conservado cementerio que se levanta junto a la pared oeste de la edificación religiosa.
En la explanada que se extiende frente al ala este del centro de culto, nos acomodamos en unos bancos de piedra, al rededor de una especie de era, y procedemos a dar buena cuenta de nuestro desayuno. De pronto se levanta al brisa, desciende la temperatura, y nos vemos obligados a enfundarnos nuestras chaquetas para combatir el frío reinante.
Para sorpresa de algunos, de la repleta mochila de Jaume Valls surge la bota de vino, y al instante, el odre del elixir morado, comienza correr de mano en mano. Unos justifican el trago con la excusa de aligerar de peso al noble porteador, los demás, menos solidarios, mojamos el gaznate para satisfacer nuestro síndrome etílico y apaciguar, así, la adicción de nuestras borrachas almas.
Con la barriga llena, nos ponemos en marcha para evitar que los velocistas del grupo A nos den alcance antes de tiempo. El opíparo desayuno (los de mente más retorcida lo achacan al vino) parece ser que ha embotado nuestro sentido de la orientación y en apenas 5 kilómetros nos desviamos tres veces de la senda correcta. Suerte que llevamos varios GPs, y algunos espabilados vigilantes, pues de no ser por estos últimos hubiéramos acabado, todos, surcando las aguas del pantano de Rialp. ¡Y yo sin mi vara!
Tras una de las acostumbradas pérdidas, nos damos de bruces con la alambrada que el dueño de la hacienda ha instalado para delimitar su feudo. Nos vemos, así, condenados a rodear la cerca y obligados a descender por un terraplén para recuperar la senda correcta.
Al poco de adentrarnos en el término municipal de Pinell de Solsonés, en un desvío del camino, y casi oculta entre la maleza, nos topamos con la “Creu dels Lladres”. Una cruz de piedra insertada en una base rectangular, en cuyas cuatro caras aparece una inscripción grabada, que va narrando el motivo de su construcción:  El día 30 junio de 1869: Felipe Domenech y 4 foragidos se batieron con el somaten de Madrona. Fue muerto Felipe y tres de los suyos. / Del somaten fueron heridos dos hombres y los demás, para no ser víctimas, tuvieron que matar a sus encarnizados enemigos. / Los bandidos acababan de saquear la casa curada de Madrona, y de poner sus manos viles y sacrilegios en el sacerdote indefenso. / Perseguidos a toque de somaten hasta este sitio, expiaron aquí sus crímenes. Roguemos a Dios por el eterno descanso de sus almas. El desubicado monumento, más que a la memoria de los muertos, pretendía ser una muestra ejemplarizante, y una seria advertencia, de cómo podían acabar los que incumplían la ley.
El perfil de la etapa de hoy es un repetido sube y baja, pero las exigencias del recorrido son más bien escasas, pues escasean los desniveles pronunciados, y la cota máxima, ubicada en el mirador de Santes Creus de Bordell, apenas supera los 870 metros.
A la hora del ángelus (12 en punto), alcanzamos la cima de la jornada, el mirador de Santes Creus de Bordell. El conjunto está formado por una planicie que se extiende de este a oeste en el altiplano y desde la que se divisan unas preciosas vistas del valle de la Aguda, en dirección sur; la ermita románica que da nombre al lugar, en la vertiente norte y un pequeño cementerio cobijado a la sombra de la pared noroeste del austero y bien conservado templo.
Como el ritmo de la etapa es llevadero, y hay muchas ganas de comentar los hallazgos, nos detenemos unos instantes en la llanura que se extiende frente a la ermita para disfrutar de las vistas del momento. Sin embargo, debemos contentarnos con charlar e imaginarnos el interior, pues el lugar de culto, para no romper la tradición, está cerrado. ¡Qué raro!
Agotadas las posibilidades turísticas, continuamos la marcha por una estrecha vereda que zigzaguea entre maleza y arbustos. Justo antes de desembocar en el camino principal, en un recodo de la senda, nos topamos con otro monumento de granito, al cual le falta la cruz. Al adentrarnos en el vía principal, nuestro batallón se estira y se forman diferentes cuadrillas. En una de estas transitamos los más rezagados: Fátima, Antonia, Fina Castillo, Rosario y un servidor. Y vamos dialogando sobre un tema tan escatológico, que mejor no hacerlo público para salvar el honor. Por una vez... ¡se dice el pecador, pero no el pecado!
Según avanzamos hacia la meta volvemos a sufrir un par de pérdidas más. La primera porque el camino desparece, de repente, y queda sepultado bajo la tierra removida por el arado de un tractor. Y la segunda, porque la trocha se oculta entre la maleza y nos vemos obligados a atravesar un campo sembrado de cereal para retomar el rumbo correcto.
En torno a las 13:00 horas, en pleno bosque, descubrimos un edifico de dimensiones considerables que se halla en reconstrucción. Corroídos por la curiosidad, nos adentramos en su interior y descubrimos varias estancias que nos llevan a divagar sobre la utilidad que la construcción desempeñó en su época gloriosa. En su regia estructura se distinguen dos habitáculos perfectamente diferenciados. En el primero, encontramos una espaciosa sala, austera, aireada, muy bien iluminada y provista de unas rústicas letrinas; y en el segundo, distinguimos los restos de lo que antaño debió ser una moderna vivienda, (habitaciones, cocina, despensa y otra letrina individual). De inmediato, todos exteriorizamos nuestras elucubraciones y al final convenimos que entre aquellas paredes, hoy en desuso, en sus días de gloria, se hallaron la escuela de Santes Creus y la vivienda del maestro del lugar.
 Nada más dejar atrás la edificación, donde hace tiempo se instruyeran los antepasados del lugar, desembocamos en un camino forestal que, al poco, nos conduce a una estrecha carretera local. Hacia las catorce horas, y tras caminar un buen rato por la solitaria vía automovilística, alcanzamos Matrona. ¡Punto y final a nuestra particular la jornada!
En los aledaños de la ermita de Santa Matrona y junto a la casa rural de San Petrus, también de Matrona, localizamos a nuestros pacientes compañeros del grupo C, que hace horas concluyeron su periplo. A nuestra llegada, nos agrupamos todos en espera de la aparición de los integrantes del grupo A. Por fin, hacia las 14.30 horas, los curtidos caminantes alcanzan la meta y, tras un cálido recibimiento, damos por concluida la etapa.

Poco después, nos acomodamos todos en nuestro viejo el autocar y nos dirigimos hacia las afueras de la localidad de Ponts, a fin de degustar nuestra comida, en el un bar ubicado junto a la carretera de la Seu de Urgell, y para que la Mercè pueda recuperar su vehículo.
Como somos un grupo bien organizado, nos vemos obligados a atiborrarnos de pastas, pasteles, bombones, chocolate, vino dulce y otras minduncias. Fruto de nuestra indiscutible coordinación, Maribel y yo hemos venido cargados de azúcares y alcohol para celebrar nuestro reciente aniversario. Mientras que Inés, se ha presentado con dos de sus deliciosos pasteles caseros, con los cuales poder rematar la jornada sabatina. ¡Viva la comunicación!
A a finalización, como suele ser habitual por estas fechas, y tras los postres y cafés de turno, se monta un mercadillo de recaudadores de impuestos. Juan Luis nos persigue a los esquivos para recolectar los fondos con los cuales sufragar los gastos de la etapa. Paco Ortega engatusa a todo el personal vendiendo participaciones de lotería para el Gordo de Navidad. El escribano ordeña el bolsillo de los GRManos obligándoles a invertir sus ahorros en la compra de boletos para la sabrosa panera de Navidad. Mientras, otros vendedores se suman a la fiesta ofreciendo papeletas de toda índole y condición. ¡ALEA JACTA EST!
Pedra Negra Hotel (Cafetería-Restaurante)
Carretera de La Seu d'Urgell, 108,
25740 Ponts, Lleida
Teléfono: 973460019

Blog de GRManía:

Ponts- Lleida
Sábado, 25 de noviembre 2017.

lunes, 20 de noviembre de 2017

20/11/17 en "Tribuna de Ávila.

"Editar un libro: La muralla de los autores". Tribuna de Ávila, 20/11/2017. 
https://www.tribunaavila.com/blogs/la-sombra-del-cipres/posts/editar-un-libro-la-muralla-de-los-autores.



  

Editar un libro: La muralla de los autores.

 Resulta paradójico que en un país como el nuestro, en el que la lectura es privilegio de unos pocos, la escritura se haya convertido en patrimonio de tantos. Loable es que exista gente dispuesta a contar historias, unas sublimes y otras infumables, pero, ¿de qué sirve recordar,  retratar, imaginar o fabular sueños imposibles si nadie lo lee?

Escribir está al alcance de muchos, calidad literaria al margen, pero publicar ya es harina de otro costal. Llegados a este punto, surgen una serie de preguntas de difícil respuesta: ¿Y ahora qué? ¿Cómo editar un libro? ¿Qué hacer para que las obras vean la luz? ¿Dónde y cómo encontrar la llave que proyecte un libro al mercado con posibilidades reales?

Existen diversas posibilidades para que los principiantes pongan sus obras al alcance de los lectores. Unas asequibles, otras, por desgracia, simples quimeras. Veamos algunas. 

- Las grandes editoriales convencionales:

Esta opción queda casi descartada. Contadas son las empresas que arriesgan su dinero por autores desconocidos, a no ser que la categoría de la obra sea incuestionable, o que en ella atisben ciertas posibilidades comerciales (a veces reñidas con la mínima decencia literaria). 

- Pequeñas editoriales:

De un tiempo a esta parte han surgido un gran número de pequeñas editoriales dispuestas a trabajar con escritores noveles, pero la gran mayoría de ellas solo patrocinan a autores de su entorno y suelen rechazar las obras desconocidas. En definitiva, sino conoces a alguien relacionado con la empresa, no se dignarán ni a leer tu obra. 

- Auto-publicación en imprentas convencionales.

Una de las primeras opciones de los principiantes suele ser la de hacer una edición limitada en una imprenta conocida. Con ella se consigue satisfacer el ego propio y, dependiendo del círculo de personas que rodeen a cada individuo, distribuir los ejemplares entre familiares, amigos y conocidos. Internet ofrece la posibilidad de comparar entre un amplio abanico de imprentas dedicadas a la edición. Los precios son bastante asequibles y la única condición requerida es que la obra en cuestión esté maquetada y la portada diseñada. 

La disponibilidad económica de cada individuo determinará las características de la tirada. Lo ideal sería combinar cantidad, calidad y precio con las perspectivas reales de venta (si la tirada es limitada encarece mucho el producto y para abaratar el coste de cada ejemplar es necesario ampliarla, lo que conlleva un aumento considerable del desembolso monetario). 

- Concursos y premios literarios.

Otra opción que está al alcance de cualquier autor es la participación en concursos y premios literarios. Ya sea mediante convocatorias convencionales, o a través de internet, existen múltiples canales para concurrir a estos eventos. Algunos de ellos, en sus bases, especifican la posibilidad de edición para aquellas obras, no premiadas, que a criterio de los miembros del jurado, presenten una calidad literaria y ofrezcan posibilidades comerciales.

Para participar en estos concursos, por norma general, se requiere el envío de varias copias impresas en papel, y encuadernadas, del ejemplar en cuestión, y una plica con los datos personales del autor o, en su caso, el seudónimo. En otras ocasiones, las menos, existe la posibilidad de enviar toda la documentación (obra literaria y datos del autor) en formato digital, lo que facilita de manera especial el poder concursar en el evento.

Los pros y contras de esta opción son diversos. Por un lado suelen ser convocatorias a las que concurren una gran cantidad de participantes. Un porcentaje elevado de los inscritos suelen ser escritores contrastados que se presentan bajo seudónimo. El nivel de las obras acostumbra a ser bastante elevado, y en la mayoría de estos eventos exigen que la obra sea inédita. Las citas están acotadas a un determinado género literario y se ciñen a una temática concreta. Además, se requiere un determinado número de páginas y es obligatorio presentar los originales con un formato y unos parámetros de edición específicos.

Dadas las características de estos certámenes, el coste para el autor es mínimo. Sin embargo, las posibilidades reales de estar entre los elegidos son bastante escasas, aunque en la Asociación Cultural de Novelistas “La Sombra del Ciprés” tenemos algunos compañeros/as que con su buen hacer han derribado los muros y han salido victoriosos.

- Edición por parte de Organismos públicos, entidades, asociaciones, empresas...

Dependiendo de la temática de la obra y de las relaciones de cada uno, se puede contactar con organismos públicos (bibliotecas, diputaciones, ayuntamientos…), entidades culturales, asociaciones y empresas privadas, que ofrecen soporte económico, o corren con todos los gastos de edición de la obra. Por desgracia, las subvenciones de las administraciones, el patrocinio o mecenazgo de entidades y particulares, y la inversión de las empresas privadas, van decreciendo de manera drástica y a pasos agigantados.

- Editoriales de Auto-edición.

Un escenario que se ha abierto paso en los últimos años de manera imparable y con un importante negocio a sus espaldas es el campo de la autoedición. Proliferan las empresas de este tipo que ofrecen a los autores noveles la posibilidad de editar sus obras.

Para poder editar a través de alguna de estas empresas es obligatorio firmar un contrato de exclusividad y aceptar una serie de cláusulas que obligan muy poco a la empresa y bastante al creador. Dicho contrato de edición suele cubrir solo los aspectos fundamentales, y lo demás se consideran clausulas adicionales y se facturan al margen.

La editorial actúa como una simple empresa de servicios y pone su organización al servicio del autor, pero no invierte ni un solo euro en el libro. El escritor, por contra, debe correr con los gastos de maquetación, diseño, impresión, promoción, distribución y venta. Una vez más, las perspectivas reales de venta determinarán la cantidad, calidad y el precio final.

Algunas editoriales, si la tirada es extensa, regalan a sus clientes una serie de extras, estos más golosos que efectivos. El más interesante sería el de la distribución del libro en papel (Paypal, pedido directo a la web o distribuidora de alcance nacional). Los demás, de disponibilidad (venta de ejemplares bajo demanda, a través de catálogos, o formato Ebook) son cortinas de humo para engatusar al cliente pero de nula relevancia. Como irrelevantes son también las reseñas de las editoriales en las Redes Sociales, pues la mayoría de sus seguidores son autores, no compradores. De poco sirve tener una obra literaria introducida en cientos de catálogos (disposición), si apenas nadie sabe de su existencia (distribución). Es preferible tener un ejemplar en el escaparate de una librería que cientos registrados en los catálogos. 

- Venta directa en Internet.

Aquellos que no pueden o no están dispuestos a invertir en la edición de su obra, tienen la opción de ponerla a la venta (disposición) en Internet, a través de diversas plataformas. Entre la multitud de ellas, las más destacadas que podemos encontrar son:




·  Casa del Libro  
https://www.casadellibro.com/autopublicacion/landingAutopub 

Si al final conseguimos editar nuestra obra, conviene tener en cuenta una serie de aspectos:
1.- Vender un libro es difícil. Huye de aquellos que quieran convencerte de lo contrario. 
2.- Tu libro tiene que tener el mejor acabado posible. Rodéate de verdaderos profesionales.
3.- Todos los derechos de tu libro son tuyos. Si autoeditas no tienes por qué compartirlos. 
4.- Escribe más. Empezarás a ver resultados cuando hayas publicado varios libros. 
5.- Escribe mejor. Un buen libro es el punto de partida imprescindible para conseguir algo. 
6.- Presenta tu libro donde tengas algo que decir y distribuye donde estés promocionando.  No tiene sentido vender allá donde no hagas promoción y viceversa. 
7.- Las editoriales de autoedición pueden ser buenas si te las tomas como un proveedor de servicios, pero vigila los extras y los contratos. Si una editorial de autoedición te dice que es capaz de promocionar y distribuir con garantías tu libro, dúdalo. Si fuera así no sería una editorial de autoedición, sería una editorial convencional. 
8.- Colabora con otros autores. Promociones compartidas, consejos… 
9.- Si, a pesar de todo, el libro consigue ver la luz, procura presentarlo, promocionarlo, darle publicidad, distribuirlo físicamente en las librerías y bibliotecas, participar en ferias del libro, fiestas o eventos literarios, hacer giras, practicar la venta directa... 
10.- Como colofón a todo el trabajo, una buena opción es la de contactar con varios libreros donde consideres que tu libro pueda tener salida. Deja algunos ejemplares en depósito para que los muestren en sus expositores y los pongan a la venta. Si un libro comparte espacio con otros libros tiene opciones de ser vendido, si está oculto morirá en soledad.